Saturday, February 05, 2011

MISTERIOSA COINCIDENCIA SOBRE UN ARTÍCULO PUBLICADO EN CLARÍN EL 3/2/11 ACERCA DE LA IDENTIDAD DE "LA GIOCONDA" O "MONA LISA" DE LEONARDO DA VINCI.

A mi familia, amigos, colegas y a la opinión pública en general de mi país y el extranjero:
No me moviliza a hacer este descargo, por decirlo de alguna manera, ninguna otra intención que el estupor que siento, originado después de leer en el apartado cultura-pág 44/45- del diario clarín de Argentina de fecha mencionada.
MONA LISA ENTRE VARÓN Y MUJER: EL SECRETO ESTARÍA EN SUS OJOS- reza el título del artículo.

Hacia fines del año 1999 y a pocos meses de la publicación de mi poemario "HUMOS DE PAPEL" Ed. Vinciguerra y de la publicación de los tomos : Cuentistas y poetas de fin de siglo del mismo sello editorial que tuve el honor de integrar, me encontraba yo haciendo algunas correcciones al borrador de mi libro de cuentos que pensaba editar a principios del siglo XXI. Pero cierta tarde sacudio en mi cabeza la necesidad de indagar más a fondo sobre la vida de Miguel Ángel Buonarroti, de hecho el renacimiento me apasionó desde la adolescencia. Encontré en aquellas lecturas cierta analogía de mi vida personal, de una conflictiva relación entre Miguel Ángel y su padre: Lodovico di Buonarroti di Simoni, que me conmovieron y me acercaron todavía más a la profunda admiración que siento por éste artista. Fue asi que me puse a trabajar en un cuento cuya trama involucraba al mismísimo Miguel Ángel. El cuento me llevó mucho más tiempo del que imaginé y se me estaba haciendo largo para mi gusto. No me senti conforme con el trabajo más allá del hilo de la trama que se hacía cada vez más atrayente. Fue asi que, de a poco, me vi envuelto en una obsesión incontenible. Asi comenzaron mis periódicas visitas a la biblioteca nacional a indagar en archivos antiguos e imprimir lo que elegía -hace 11 años internet no ostentaba el dinamismo de estos días-. Me puse, entonces, a estudiar todo lo que estuvo a mi alcance sobre la vida de Miguel Ángel, pero se me abría un espectro fascinante en las investigaciones que me llevaron a la antiguedad -no hay renacimiento sin la antiguedad- La situación por si sola me hizo abandonar el proyecto del cuento y abordar el de una novela. Pero las ciecunstancias me excedieron cuando empecé con los primeros borradores e iban apareciendo célebres personajes que influyeron en la adolescencia de Miguel Ángel y de cada uno de ellos me puse a estudiar sus vidas comparadas con biografías de diferentes autores, como asi las costumbres de la época, la moral, la perversión, la vida social, el comportamiento del poder y la corrupción entre otras cosas. Por ejemplo, para crear un diálogo con Il Verrochio o Il Botticelli, tenía que saber cómo se formaron, cómo vivieron, cuales fueron sus costumbres, sus bondades y miserias. Para poner palabras en boca de Lorenzo de Médicis "Il Magnífico" hay que saber quién fue Cósimo Il Vechio entre otras cosas y después estudiar profundamente la vida de este Mecenas elemental y compararla con otras biografías. Así, entonces, comencé a escribir mi novela que titulé: '' EL ARTISTA'' cuya trama esta inspirada en el período de 1487 a 1505 y ligada a hechos anteriores y posteriores. No comentaré ningún detalle de la trama ya que la obra es inédita. Se preguntarán porqué no la edité antes, porque hice un primera versión que no me conformó a pesar de haber registrado mis derechos de autor. A fines del 2002 empecé a trabajar en otra versión y luego de dos años me di cuenta de que estaba atado al rigor de una escritura perentoria basada en el temor de perderle el respeto a ciertos personajes célebres. Finalmente me despojé de todo pudor y empecé otra vez de cero y a hacer fluir sin reparos mi prosa o el tono literario que me ha sido dado, como diría un antiguo maestro mío. La novela es muy fuerte y pretendo acercarle al lector la realidad de una época brillante de la historia del renacimiento italiano, destrozando mitos y humanizando, si vale el término, a personajes llamados genios, tan humanos al fin, como cualquiera de nosotros. Pero fui de a poco, tenía muy claras las cosas, además tengo otras actividades, una familia, una pequena empresa, soy artista plástico y ocupo cargos en entidades populares ligadas a la cultura y aporto mi grano de arena como se dice. Entre otras cosas, confieso que me costaba desligarme de la novela, se había transformado en parte de mi vida, casi en una extención de mi cuerpo y por el extraño e irracional hecho de revelar un secreto -trabajo para psicoanalistas-
Hace poco menos de un año decidí terminarla y llegó el momento. Conviví con ella once largos años y retracé mi carrera. No tengo más espectativas que ponerle el punto final una vez terminada la redacción corregida y que llegue a manos de algún lector interesado.
MIS AMIGOS: Si han llegado hasta aquí les diré cuál es el motivo de este breviario: En un fragmento de la novela y al rigor de la trama, menciono a Gian Giacomo Caprotti da Oreno llamado Salai o Salaino, quien fuera discípulo de Leonardo Da Vinci a partir de la estadía del artista en Milán hacia 1490. Salai vivió 25 años junto a Leonardo,después se casó y tuvo hijos, de hecho es el modelo que utilizó Leonardo para el San Juan del Louvre, entre otros que no mencionaré.
Pero la misteriosa coincidencia es que en el articulo mencionado de Clarín, una investigación del Comité Italiano para la Valoración de bienes Históricos, llegó, a la exacta y dramática para mi, conclusión a la que arribé yo acerca de la identidad de La Mona Lisa o Gioconda, sólo en la identidad, más no en detalles de mensajes cabalísticos, numerológicos o esotéricos que pudiera haber realizado el artista en el cuadro. La coincidencia es con la identidad, que involucran los rasgos de la frente y los ojos por un lado y la nariz y el mentón por el otro y el cabello, en suma. Es decir, a mi criterio hay una notoria fusión de la presunta Lisa Gherardini y Salai, aunque a mi juicio se parece mucho más a Salai que a la mujer en cuestión. Insisto, en mi novela la narración de este hecho que involucra a Salai como modelo para el cuadro no es determinate en absoluto para la evolución de la trama, es un episodio que contribuye al devenir de la obra. Saqué mis conclusiones, en principio por inspiración, y después de un exhaustivo estudio de observación de autorretratos hechos por el propio Salai y otros de Leonardo y teniendo en cuenta cuestiones que no mencionaré por lo antedicho.
No conozco a ningún miembro del Comité Italiano que llevó adelante la investigación, ni al Sr. Silvano Vincenti su presidente , ni ellos me conocen a mi, acaso lo único que tengamos en común sea el origen, mis padres eran italianos y hace muchos años que no viajo a Italia donde tengo familiares. De hecho no tengo nada que reclamar, ellos hicieron su trabajo como investigadores y yo hice el mío como artista. Ni ellos ni yo tenemos la verdad, tampoco es mi intención ya que escribí una novela, es una posibilidad muy atendible en todo caso.
Pero me siento abatido, extraño, mi estado de ánimo se ha transformado a partir de esta innecesaria coincidencia. Por cierto seguiré adelante con la obra y no modificaré nada en absoluto. Esta fortuita situación me hace sentir como si un desconocido entara a mi casa alegremente, o como si metieran las narices en mis secretos.
Me gustaría dejar en claro que toda mi vida he escrito a mano y a tinta en cuadernos cuadriculados, la corrección final la hago con mi notebook. Dejo a disposición de cualquier perito caligráfico del mundo que quiera constatar el período o la fecha aproximada de cuando fue escrito el fragmento de la coincidencia en mi novela.
El mayor de mis respetos a los investigadores italianos y que Dios me ayude a seguir adelante, que así sea.
Leonardo Lauría
Poeta, narrador, artista plástico
DNI. 11644917